domingo, 12 de marzo de 2017

LOS SUEÑOS


EL SUEÑO Y LOS SUEÑOS: En mi opinión es algo totalmente diferente, cuando hablamos de sueño o de un sueño. No es lo mismo decir tengo sueño, que tengo un sueño…

Personalmente distingo tres tipos de sueños: el sueño de dormir, el sueño de sonar, y el sueño como deseo o anhelo.

El sueño, siempre ha estado relacionado con lo desconocido, con lo misterioso, ya que es algo que no podemos controlar.

Cuando estamos dormidos, es como estar un poco muertos, es el momento en el que conectamos con nuestro inconsciente y liberamos completamente el alma, para ser quienes realmente somos.



¿Qué es el sueño?

El sueño es un estado fisiológico de autorregulación y reposo uniforme de un organismo.

El sueño se caracteriza por los bajos niveles de actividad fisica y por el alejamiento ante los estímulos externos.

La palabra: «sueño» proviene del latín “somnus”.

Durante el sueño pasamos por varias etapas, llamadas así: etapas del sueño:

En el adulto, el sueño de unas ocho horas se organiza en cuatro o cinco ciclos, durante los cuales se pasa de la vigilia a la somnolencia, de allí al sueño ligero, después al sueño lento o profundo y finalmente al sueño MOR llamada fase IV.


El sueño es una necesidad fisiológica que tiene cualquier ser vivo, cada especie necesita un tiempo de sueño, así como el ser humano, necesita unas ocho horas de sueño diario, en los animales también es fundamental dormir, algunos duermen muy pocas horas, como los elefantes y otros necesitan incluso dormir por largos periodos de tiempo.

Por cercanía comentaré, que los gatos duermen unas 16 horas al día, y suelen pasar de la tranquilidad absoluta, a la actividad más frenética, pero es que  los gatos, como ya sabemos, son muy especiales.


El sueño representa una función vital, restauradora, y fisiológicamente necesaria.

Durante el sueño profundo, se produce la restauración física y durante el sueño MOR, se produce, la restauración de la función cognitiva del proceso de aprendizaje, memoria y concentración.

Aunque aún no se han aclarado los factores, que provocan el sueño, se ha investigado y se cree que en el encéfalo existen sustancias que lo inducen y una de ellas es: la adenosina.

Existen los llamados trastornos del sueño, entre los que se encuentran la apnea del sueño, donde la persona deja de respirar durante más de 10 segundos. 

El insomnio, que es la dificultad para conciliar el sueño o la Narcolepsia, que provoca episodios de sueño involuntario durante el día.



En el segundo tipo de sueños tenemos: EL ENSUEÑO que son los sueños que tenemos mientras dormimos.

Como definición: Los sueños son, manifestaciones mentales de imágenes, sonidos, pensamientos y sensaciones en un individuo durmiente.

Soñar es un proceso involuntario, en la que según los científicos, se produce una reelaboración de la información almacenada en la memoria, que seguramente esté relacionada, con experiencias vividas por el soñante.

Puede haber sueños en cualquiera de las fases del sueño. Sin embargo, se recuerdan más sueños en la llamada fase REM, que tiene lugar en el último tramo del ciclo del sueño.



El acto de soñar sólo ha sido confirmado en el ser humano, aunque quienes convivimos con animales, sabemos perfectamente, que también sueñan, ¿el qué? Pues es imposible saberlo, pero por ejemplo, cuando mi gatita tiene una pesadilla, gime y se agita, y se despierta asustada buscando mi protección, como cualquier niño haría cuando ha tenido una pesadilla.

El Ensueño proviene de la palabra griega “ónar” de ahí proviene la palabra onírico, referida al sueño o ensoñación.

En la mitología griega, Morfeo es el dios de los sueños, se creía que era, uno de los mil hijos engendrados por Hipnos, llamados Oniros.

Era representado con alas que batía rápida y silenciosamente, esto le permitía ir volando a cualquier lugar del mundo, y éste se encargada de inducir los sueños a 
quienes dormían.


Las pesadillas son lo más temido  del mundo onírico, hasta tal punto, que se han creado objetos de protección y amuletos, para evitarlas, como por ejemplo: los atrapasueños, también llamados: cazadores de sueños.


El atrapasueños, es un aro fabricado con madera de sauce, con una red en su interior y decorado con diversos objetos, entre ellos las plumas. 
Su misión consiste en filtrar los sueños de las personas, dejando pasar sólo los sueños positivos, y atrapando en él las pesadillas, que a la mañana siguiente, se queman con la luz del día, para que no se cumplan.

Pasando a otra parte de los sueños, existe la parte más esotérica o extrasensorial, aquella que es una forma habitual, en la que los muertos o seres del más allá,  se comunican con nosotros.

Esta comunicación se produce a través de los sueños, que ejercen como una especie  de umbral o de puerta dimensional, que nos permite acceder a otros planos de existencia, éstos se suelen denominar: sueños lúcidos.


Los mitos hebreos ya relacionaban a los sueños con la muerte y por ello, creían en el sueño, como una preparación para la muerte, esto coincide con lo que yo digo siempre: que dormir, es morir un poco cada día.

Así que, la habilidad de los muertos para comunicarse con los vivos a través de los sueños, ha sido aceptada por casi todas las culturas y ha llegado hasta nuestros días.

Otra  experiencia extrasensorial, que se puede producir cuando dormimos, aunque al día siguiente no seamos conscientes de ello, son los llamados Viajes astrales: que consiste en  que nuestro cuerpo astral, se separa del cuerpo físico, y viaja hacia otros lugares, épocas o dimensiones, para luego regresar de nuevo al cuerpo del durmiente.

Es más que posible, que la persona no se acuerde a la mañana siguiente de ese viaje, pero quienes sí son capaces de recordarlo, lo describen como una de las experiencias más extraordinarias.


Los sueños han sido muy recurrentes en el Arte y la Literatura, han proporcionado inspiración e investigaciones de lo más variadas.

Famoso es el libro de Sigmund Freud: "La interpretación de los sueños" obra en la que intenta llegar a la psiquis de las personas dando una interpretación psicológica a la producción de ensueños.

Por analogía con el ensueño, que suele cumplir las fantasías del durmiente,  se llama también sueño, a cualquier anhelo, ilusión, o deseo, que moviliza a una persona a realizar algún proyecto.

Cuando se dice, que queremos cumplir un sueño, estamos diciendo que queremos, que un deseo muy anhelado se haga realidad.

Y yo, personalmente, creo firmemente que los sueños, si son muy deseados, terminan cumpliéndose.
Que todos vuestros sueños, se hagan realidad.

Myriam Cobos 



ARTÍCULO BENEFICIOS DEL TAICHÍ PARA NIÑOS


Solemos asociar siempre la práctica del Taichí a las personas mayores, incluso a los más mayores, pero nos olvidamos que la práctica de Taichí es una de las mejores disciplinas que puede realizar cualquier persona, de cualquier edad y, por supuesto, muy recomendable para niños y adolescentes.

Es muy importante conocer que el Taichí, como casi cualquier técnica de medicina china, es preventiva, por tanto, es tan importante y aconsejable comenzar su práctica cuanto antes, desde jóvenes y niños, pues ello hará que sean unos adultos saludables y libres de muchas enfermedades, tanto físicas como mentales.

Con la práctica del Taichí sus defensas aumentan y su cuerpo permanece saludable, su vida será más longeva y su calidad de vida en la madurez y en la vejez será muy buena.

Hay estudios científicos que aseguran que mejora ciertas enfermedades como la artritis infantil, asma, bronquitis y alergias.

Favorece la concentración, incluso un estudio de la Universidad de Florida asegura, que quienes practican Taichí habitualmente tienen mayor volumen cerebral y mejores resultados en test de memoria y razonamiento.

Este estudio también dedujo que las personas estudiadas tenían un cerebro un poco más grande, mayor habilidad cognitiva y mejor memoria, lo que hace que el niño que practica Taichí mejore en su rendimiento escolar.

La práctica del Taichí mejora la respiración, aumenta la capacidad pulmonar y bronquial, aumenta la caja torácica por lo que es muy recomendable para niños con problemas respiratorios.

Es una práctica beneficiosa para enfermedades como la fibromialgia, ansiedad, depresión y trastornos del sueño. Sirve especialmente para aliviar dolores crónicos y  es beneficioso para el sistema inmunológico y el sistema nervioso central.

Con el Taichí se trabaja la elasticidad del cuerpo, trabajando músculos y  tendones, las articulaciones se mueven y el cuerpo comienza a estar en perfecta forma, aportándoles una ayuda en el crecimiento, evitando la escoliosis y otras enfermedades posturales.

Provoca también un cambio en los hábitos alimenticios, ayuda a mejorar la alimentación y que los niños y adolescentes, comiencen a comer sano de una forma natural y no obligada, pues su propio cuerpo les comienza a pedir alimentos sanos y comidas saludables, además de liberarles de la sensación de estrés y de la ansiedad, que a veces son las causas de comer en exceso.

La práctica habitual de Taichí también provoca un sentimiento de ayuda, cooperación y respeto hacia los demás, un conocimiento de sí mismo que revierte en una gran autoestima, que hará que el niño adquiera una personalidad propia, que hará que no sea fácilmente manipulado por los demás.

El Taichí es una filosofía de vida que hace que las nuevas generaciones, si practican habitualmente, puedan tener una vida más longeva y saludable, además de una visión del mundo mucho más armoniosa y unos valores más positivos, lo cual no solo mejorará su propia vida, sino también la de quienes les rodean, haciendo de este mundo, un lugar mejor.

Myriam Cobos

martes, 7 de marzo de 2017

ARTÍCULO SOBRE LOS BENEFICIOS DEL TAICHÍ de MYRIAM COBOS


En sus orígenes, el Taichí ha sido y es, un arte marcial, que pretendía neutralizar a potenciales enemigos físicos. 
Hoy en día, el enemigo ha cambiado, el enemigo a combatir, ya no se encuentra en el plano físico, sino que ataca al ser humano, desde el plano mental y espiritual, es decir, desde el interior.

En la sociedad en la que vivimos actualmente, las enfermedades mentales van en aumento, como por ejemplo el estrés, depresión, bulimia, anorexia, etc. y muchas enfermedades físicas, también  son provocadas por estos  desajustes emocionales.

Por todo esto, la práctica del Taichí, se convierte, no solo en una práctica de enlace de una serie de movimientos corporales, sino, que el Taichí va mucho más allá de lo simplemente evidente, de lo aparente, de lo que con los ojos físicos o los cinco sentidos se puede observar o percibir.

El Taichí trabaja las tres partes de la esencia del ser humano: el cuerpo, la mente y el espíritu.

EL CUERPO, porque movemos todas las partes de nuestro cuerpo, ejercitándolas con la practica continuada, se trabajan sobre todo tendones y articulaciones, se mueven partes del cuerpo desacostumbradas y se adquiere una forma física envidiable, ya que, todo el cuerpo funciona como una gran bisagra bien engrasada y en perfecto uso.

El Taichí surgió de la idea taoísta de alargar la vida lo más posible y en las mejores condiciones, tanto físicas, como mentales.

El Taichí, mueve todas las articulaciones, trabaja músculos y tendones, moviliza partes del cuerpo que normalmente parecen olvidadas, lo que aporta salud a quienes lo practican y evita muchos dolores.

LA MENTE, porque se trabaja con la gran concentración que se genera, ya que, la mente está totalmente concentrada en el movimiento y evita cualquier otro pensamiento, que no sea lo que estamos realizando en ese preciso momento.
Evita que los pensamientos alocados (del mono loco) aturdan nuestra mente, de hecho hay un movimiento concreto que se llama: Rechazar al mono.

Nos concentramos en el movimiento del maestro, y cuando ya sabemos más, podemos centrarnos en nuestro propio movimiento, evitando así cualquier otro tipo de pensamiento y siendo totalmente conscientes, en cada momento, de lo que estamos haciendo, estamos centrados en el presente, en el aquí y en el ahora, que según la filosofía oriental es la clave de la felicidad.

Liberamos el estrés acumulado en nuestra mente y en nuestro cuerpo de manera que, como dice el médico Matthias Girke, fortalecemos nuestro sistema inmunitario.

EL ESPÍRITU, se trabaja, no en cuanto algo religioso, que algunos pudieran pensar, sino como las sensaciones y sentimientos que se generan, y el movimiento de energías que se produce con nuestros movimientos.

La práctica del Taichí genera un movimiento de energías, que se reparte por todos nuestros órganos internos, allá a donde se necesite, y éstos comienzan a funcionar correctamente, generando también una gran paz interior.

Cuando se practica Taichí, es fundamental tomar consciencia de las sensaciones. Es lo más íntimo, lo que sentimos, lo que las situaciones nos provocan.

Conocer nuestras propias sensaciones es una forma de poderlas gestionar, para que no nos dominen y que nos sirvan para mejorar y evolucionar como seres humanos. 
De esta manera, el Taichí sirve de autoayuda en situaciones en las que necesitamos superar nuestros propios miedos o tenemos que enfrentarnos a cambios en nuestra vida.

La práctica del Taichí le provocará en cada practicante, una sensación diferente, porque es algo muy personal, pero siempre, no os quepa la menor duda, de que serán positivas. 

El Taichí ayuda a exteriorizar las sensaciones que permanecen guardadas enfermándonos, y son liberadas para regalarnos una sanación completa. 
Toda exteriorización de las emociones es siempre positiva.

Las sensaciones que se perciben más habitualmente son: las de paz y calma, es un sentirse bien en total tranquilidad.

El sentimiento más importante que se genera, es el del 
Amor, Amor con mayúscula, se crea un ambiente de cooperación, compañerismo y cariño entre quienes practican juntos, y sobre todo, se comienza a sentir el amor por uno mismo, lo que llamamos: AUTOESTIMA.

Aprendemos a amarnos y a conocernos, a aceptarnos y a respetarnos, y a través de amarnos a nosotros mismos, podemos comenzar a amar también a los demás de una forma incondicional.

Los movimientos de Taichí equilibran el cuerpo, nos aportan elasticidad, equilibrio, coordinación y armonía.

Equilibran la respiración, haciéndola más fluida, aumenta la capacidad de la caja torácica, hace llegar más oxígeno al cerebro, proporcionando más calidad y cantidad de oxígeno en sangre, pulmones, cerebro.

Equilibran la mente, haciendo que no escuchemos pensamientos involuntarios. 
Beneficia la concentración, la no dispersión de los pensamientos, el estar en el presente, en el aquí y en el ahora.

Equilibra el ánimo, que significa sentirse bien consigo  mismo. Genera un sentimiento de alta autoestima, el practicante de Taichí comienza a conocerse a sí mismo, se respeta, se quiere, se valora y cuidará de su salud potenciando todo lo positivo que tiene y mejorando aquellas áreas en las que sea más vulnerable.

Este sentimiento de autoestima puede ser muy importante, sobre todo, en la adolescencia o en situaciones en las que se requiere de un especial empuje para seguir adelante, como puede ser una larga convalecencia, una enfermedad, periodos en los que el estrés está dirigiendo nuestras vidas y necesitamos parar, etc. Crea una fuerte personalidad y una fuerza, tanto interior como exterior, que será muy difícil de doblegar.

QUIÉNES PUEDEN PRACTICAR TAICHÍ: Todas las personas, absolutamente todas, pueden practicar Taichí, sin distinción de edad, ni de condiciones físicas, porque cada cual, sabiendo sus propios límites, puede realizar la práctica.  
Son movimientos lentos y armónicos, sin movimientos bruscos, lo que se hace muy recomendable para personas que hayan estado mucho tiempo sin realizar ejercicio o que tengan determinadas dolencias que no les permitan hacer algún otro tipo de deporte.

Es posible practicar Taichí incluso sentados, ya que, se hace una disociación del cuerpo, parte superior del cuerpo y parte inferior del cuerpo, tomando la cintura como centro.

El Taichí va perfeccionándose con la práctica, para ello la paciencia y la constancia son fundamentales, factores que también se trabaja.

En resumen, con la práctica continuada de Taichí, se mejora la agilidad, la elasticidad y el equilibrio. Se consigue una sensación de calma, armonía, tranquilidad y relajación.
 
Aumenta la concentración y la percepción sobre uno mismo. Mejora la autoestima, se toma conciencia de todas las partes del cuerpo.

Se produce una sensación de equilibrio físico y mental, que hace que nuestro ser esté equilibrado y no perdamos ese equilibrio, con la facilidad que lo podríamos haber hecho antes de iniciar la práctica.

Produce un cambio notable en la perspectiva de las cosas, lo que antes suponía un problema, ahora es visto con la distancia del que observa su propio movimiento, y gracias a ello, puede hacerle frente a los problemas desde otro punto de vista.

El Taichí provoca un cambio en los hábitos alimenticios, ayuda a mejorar la alimentación. El cuerpo comienza a hablar y el practicante de Taichí comienza a escuchar lo que éste le pide.

En los momentos en que nos quedamos estáticos, con las manos colocadas en nuestro Dantien, podemos escuchar el sonido de nuestro corazón, sentir que estamos vivos y que tenemos un propósito.

Con la práctica de Taichí se genera un sentimiento de Amor incondicional, de comprensión hacia el otro, de ayuda, cooperación y respeto mutuo.

Quienes practican juntos tienden a ser muy buenos amigos, ya que conectan con su energía en la práctica y comienzan a vibrar en la misma frecuencia.

Mejora la sexualidad, mejorando las relaciones, pues las sensaciones y los sentimientos se intensifican y la conexión con la pareja se hace mucho más perceptible.

El Taichí genera, en quien lo practica habitualmente, un deseo de iniciar nuevos proyectos, de seguir hacia delante, de creer que todo es posible.

El Taichí nos invita a vivir el momento presente, olvidando el pasado y disfrutando de cada instante con la fuerza de nuestro corazón.
A todos nos hace tener una vida mucho más equilibrada, saludable y feliz, para todos, es una fuente inagotable de salud.


Myriam Cobos
Del libro de Myriam Cobos "El Taichí del corazón".

sábado, 18 de febrero de 2017

HOJAS DE ACANTO



La planta del Acanto es una planta perenne, de aproximadamente unos 50 cm de altura, con unas hojas lanceoladas en su extremo, de un gran tamaño y un color verde brillante.

Su nombre científico es: Acanthus mollis y su nombre común: Acanto, Oreja Gigante y Yerba Carderona.

Su nombre etimológicamente procede del griego 'akantha', cuyo significado es: espina.

Esta planta es típica y procedente de la región mediterránea, desde Portugal y el noroeste de África, hasta el este de Croacia.

Suele florecer en Abril y Mayo en lugares húmedos. Se utilizó desde la antigüedad en jardines y ornamentación, muy valorada por sus espectaculares hojas y su color verde luminoso, sus flores son blancas.



En jardinería la variedad que más se utiliza es la latifolius por ser más resistente y robusta.



Pero, si por algo es conocida esta planta, y en concreto sus hermosas hojas, es por haber sido usada como motivo escultórico, en capiteles de columnas en uno de los tres órdenes de la arquitectura clásica griega y romana, conocido como: el orden corintio, que se caracteriza por tener un capitel con forma de campana con volutas y dos filas de hojas de acanto.



Esta planta también ha sido y es, utilizada en la medicina natural, desde la antigüedad hasta nuestros días, popularmente ha sido utilizada como estimulante del apetito y como laxante por vía interna.

De forma externa, se aplica en como cataplasma porque tiene uso antiinflamatorio, también para calmar dolores e hinchazones y para curar quemaduras.

El jugo tiene efecto analgésico y se utiliza como tratamiento sintomático del herpes.

Esta planta se empleó durante la Edad Media como planta mágica, teniendo además un simbolismo importante en la Geometría Sagrada y apareciendo en diferentes representaciones artísticas y religiosas.

Su uso fue masivo durante la Edad Media, representaba el amor, también la abundancia y la unión con la naturaleza. Otra interpretación era como redención de los pecados.

Las hojas de acanto han estado siempre presentes como simbolismo, tanto es así, que hasta la propia corona del rey de España lleva un realzado de ocho florones de hojas de acanto.


Tanto al natural, como en las manifestaciones artísticas, las hojas de acanto son muy especiales, cuando te encuentres con ellas, su belleza no te pasará inadvertida.

Myriam Cobos




sábado, 11 de febrero de 2017

CLEOPATRA



Su nombre completo era: Cleopatra Filopátor Nea Thea, Cleopatra VII o conocida, tan solo, por el nombre de: Cleopatra. 
Nació en el año 69 antes de Cristo y murió sobre el año 30 antes de Cristo.

Cleopatra VII fue la última reina del Antiguo Egipto, que pertenecía a la dinastía de los Ptolomeos, que fue fundada por Ptolomeo I Sóter, que era uno de los generales de Alejandro Magno.



Cleopatra era hija de Ptolomeo XII, de quien heredó el trono en el año 51 a. C. cuando Cleopatra tenía 18 años, junto con su hermano Ptolomeo XIII, de 12 años, con quien ella tuvo que casarse por mandato del testamento de su padre (hecho que era frecuente ente  los reyes ptolemaicos).

El padre de Cleopatra, Ptolomeo XII, no era querido por su pueblo, porque mantenía una estrecha relación con Roma, después de permanecer en esta ciudad por largo tiempo, volvió a Egipto rodeado de banqueros romanos, lo que hizo exasperar a su pueblo.

El padre de Cleopatra era conocido por su despreocupación ante los problemas que asolaban Egipto, por su manifiesta corrupción y por ser más amante de las fiestas que de las cuestiones de Estado (Esto, que sucedió en una época antes de Cristo, nos suena como muy cercano, pues hay cosas que nunca cambian, ni aún con el pasar de los siglos).

Roma, por supuesto,  estaba encantada de ayudar al rey Ptolomeo XII, porque Egipto era, para el Imperio romano era una fuente de riqueza, por su producción de oro, su gran producción de cereal y de papiro. 

Ptolomeo consiguió finalmente el apoyo de Roma, después de prometer que le pagaría tributos.
Esto ya terminó de exasperar a los egipcios que estaban deseando que su hija Cleopatra subiese al trono, ya que la creían digna sucesora y pensaban, como así fue ciertamente, que miraría por los intereses egipcios.

Ptolomeo, reinó hasta su muerte en el año 51 a. C, (y digo hasta su muerte porque era muy habitual, que los reyes fuesen asesinados, hasta por sus propios hermanos y familiares, para quitarles el poder), después de morir deja el trono a su hija Cleopatra VII y a su hijo Ptolomeo XIII, y con quien Cleopatra tuvo que casarse por testamento de su padre.

Cleopatra tenía varios hermanos: Berenice IV, Cleopatra VI que eran sus hermanas mayores, tenía una hermana menor llamada Arsínoe IV, y dos hermanos menores Ptolomeo XIII y Ptolomeo XIV, con los que se casó sucesivamente, según la ley, que, como ya he comentado antes, permitía el matrimonio entre hermanos.

Cleopatra fue la primera de esta dinastía que aprendió a hablar el idioma egipcio, porque como provenían de la tradición Helénica, no todos sabían hablar egipcio, era como algo popular y las capas altas hablaban griego y latín, pero Cleopatra, no solo conocía este idioma, sino también griego, hebreo, sirio y arameo y quizás latín.

Fue también instruida en literatura, música, ciencias políticas, matemáticas, astronomía y medicina.

Además tenía fama de poseer modales dulces y refinados, y una sugerente voz, cosas que hacían de ella una mujer muy seductora.

Ptolomeo XIII, el hermano de Cleopatra, aconsejado por su eunuco, expulsó a su hermana del trono y la obligó a exiliarse en Siria, allí Cleopatra reunió un ejército para recuperar el poder, pero no lo consiguió.

En ese momento, Cayo Julio César también estaba en guerra civil contra Pompeyo. 

Pompeyo llega a Egipto buscando refugio, creyendo que el Faraón le recibiría bien, pero fue todo lo contrario, y sorprendentemente, éste ordena asesinarle pensando conseguir el apoyo de Cesar, para poder vencer a su hermana Cleopatra.

Cuando Cesar llega a Alejandría y ve lo ocurrido, se enfurece, pues su intención era capturarle con vida o incluso perdonarle.

César, en calidad de testamentario del padre de Cleopatra, se ofrece a solucionar el conflicto que enfrentaba a los dos hermanos, y convoca a las dos partes.

Ptolomeo XIII, regresa inmediatamente a Alejandría.
Cleopatra envia antes varios emisarios para asegurarse de las intenciones de César. 
Al final acepta ir a Alejandría, pero lo hace en secreto y de noche.

Cleopatra consigue acceder a los aposentos del palacio real en el que vivía César, para persuadirle de que tomara partido por ella.

En esa conversación, nadie sabe lo que ocurrió, pero lo que pasó es que le sedujo y pasaron la noche juntos.



El hermano de Cleopatra y que también era su esposo, enterado de este encuentro, rechazó la propuesta de reconciliación.

Para evitar más conflictos, César leyó ante el pueblo el testamento del padre de Cleopatra, del que se presentó como albacea e hizo promesas a cada uno de los hermanos. 

Finalmente, se celebró el acuerdo entre los tres, y como no podía ser de otra manera, hicieron un gran banquete.

A partir de entonces, César se instaló en Alejandría, donde llevó una vida tranquila junto a su aliada y amante Cleopatra.

Lo dos pasaron juntos varios meses en Egipto, y fruto de esa relación nació un hijo, Ptolomeo XV, o más conocido como Cesarión.

Pero poco duró la calma, pues Cesar tuvo que partir de nuevo a combatir, al tiempo que efectuaba en Roma reformas, entre las que se encontraba agrupar a los Estados romano y egipcio, consiguiendo así la unidad política y económica de todo el mundo mediterráneo.

La propia Cleopatra estuvo viviendo dos veces en Roma junto con Cesarión, como concubina, en la villa de César.

Nunca fue aceptada por el pueblo romano, porque la miraba con desconfianza.

César sin importarle lo que pensaran desafió a la opinión pública y le rindió un homenaje oficial.
Incluso instauró en Roma el culto a Isis, acción que exasperó a los Romanos.

Durante su segunda estancia en Roma, César es finalmente asesinado en el Senado.



Cleopatra, al ver que acababa de perder a su poderoso aliado, abandonó rápidamente Roma y regresó con su hijo a Egipto.

Tras su regreso a Egipto, Cleopatra, establece a su hijo Cesarión, como su corregente aunque éste solo tenía 4 años.

Al poco tiempo, sucede la parte que a mí más me gusta de la historia de Cleopatra, y como homenaje al amor, contaré la historia de amor entre Marco Antonio y Cleopatra, que ha sido y será, una de las más hermosas y conocidas de la historia.



Marco Antonio era un general y político romano amigo de Julio César, había sido comandante jefe de su ejército.

Después del asesinato de César, Marco Antonio se encargó de perseguir a los culpables y se ganó el apoyo del pueblo romano.

Se crea entonces el Segundo Triunvirato, formado por: Marco Antonio, Octavio y Lépido.

Se desencadena una guerra civil entre los partidarios del triunvirato y los aún seguidores de la República.

Marco Antonio llama en su ayuda a la reina Cleopatra, para que acuda con sus naves a Tarso, pero Cleopatra no quería que Egipto entrara en una guerra civil que solo les atañía a los romanos, y tampoco se fiaba mucho de él.

Finalmente accedió a una reunión privada con Marco Antonio, con la condición de que ésta se desarrollara en su propio barco, considerado donde estuviese anclado como suelo egipcio. 
Así que, finalmente, se encuentran en Tarso.



El encuentro duró cuatro días, cuatro días muy, muy intensos. 
El resultado de este viaje fue que ambos se enamoraron locamente, así que Cleopatra, sin dudarlo, convino en prestarle la ayuda que Marco Antonio le pedía.

Marco Antonio decidió entonces, quedarse en Egipto al lado de Cleopatra, no quería separarse de ella, aunque eso supusiese dejar a un lado sus deberes como gobernante de Roma.

La pareja pasó junta en Egipto todo el invierno del 41-40 a. C. disfrutando de lujos y fiestas continuas.

Pero los asuntos de Roma llamaban urgentemente a Marco Antonio y finalmente tuvo que regresar al llegar la primavera.

Allí tuvo que cumplir con la promesa que había hecho anteriormente de conocer a Cleopatra, de casarse con Octavia, hermana de Octavio Augusto, que sería el futuro primer emperador de Roma.

Tras la marcha de Marco Antonio a Roma, Cleopatra se dio cuenta de que estaba embaraza y dio a luz dos mellizos, Cleopatra Selene II y Alejandro Helios.

Cleopatra y Marco Antonio, no volvieron a encontrarse hasta cuatro años después.

A su regresó a Egipto, durante el curso de una campaña contra los partos, Marco Antonio aprovechó para pasar por Egipto y contraer matrimonio con Cleopatra, pero sin repudiar a Octavia.

Marco Antonio cedió a su nueva esposa Cleopatra, Fenicia y Creta, y Egipto volvió a tener una extensión similar a la de los tiempos de los primeros Ptolomeos.

Aprovecharon la ocasión también para tener otro hijo, Ptolomeo Filadelfo, y volvieron a llevar juntos, como era habitual, una vida de lujo y derroche.



La relación entre Octavio Augusto y Marco Antonio empeora hasta tal punto de ser considerados enemigos.

Octavio Augusto presenta a Marco Antonio ante el Senado Romano, como un títere en manos de la reina de Egipto, no pudiendo soportar la afrenta a su hermana Octavia.

Esto comienza a general un odio del pueblo romano hacia Marco Antonio y Cleopatra, y por supuesto hacia pueblo egipcio y todo lo  relacionado con él.

En vista de esta enemistad, Marco Antonio termina por repudiar a Octavia. 

Entonces Octavio Augusto totalmente fuera de sí, buscó el testamento de Marco Antonio y supo que éste, pretendía trasladar la capital de Roma a Alejandría, y fundar allí junto con Cleopatra, una nueva dinastía.



Esto acrecentó la hostilidad de Roma hacia los enamorados, toda esta situación hace que se destruya el triunvirato y que el Senado declare la guerra a Egipto.

Entonces, Cleopatra que vivía en Roma, huyó presa del pánico de nuevo a Egipto, y al darse cuenta Marco Antonio de su huída, fue detrás de ella abandonando a sus hombres, que al final perdieron la batalla.

Esto hizo que ganase Octavio Augusto y que entrase sin dificultad triunfante en Alejandría.

Marco Antonio, es engañado vilmente, por un falso informe que dice que Cleopatra ha muerto, Marco Antonio no puede soportarlo y se suicida, según la leyenda, dejándose caer sobre su propia espada.

Cleopatra, por otro lado, al enterarse no solo de la muerte de Marco Antonio, sino de que Octavio Augusto quería tomarla como prisionera y exhibirla en Roma como un Triunfo, Cleopatra también se suicida, según la leyenda por la picadura de unas serpientes.



Pero antes de morir, escribe una misiva a Octavio Augusto, donde le pide un último deseo, ser enterrada junto a su amado.

Cuenta la historia que así se hizo y el deseo de los enamorados de estar juntos para la eternidad se cumplió, aunque aún en día, se desconoce el lugar de su sepultura.

No dudo en ningún momento, de que los dos seguirán amándose por toda la eternidad, y sus almas siempre se buscarán por el resto de las existencias, pues el amor nunca muere, el amor, es eterno.




Cleopatra en el Arte y la Literatura:
La vida de Cleopatra, así como su trágica muerte y sus relaciones amorosashan servido de inspiración en todas las épocas a literatos, pintores, escultores, cineastas...

Aproximadamente se han escrito 200 obras de teatro, unas 5 óperas y otros tantos ballets. 

Se han realizado pinturas, esculturas y películas.

Una de las películas más famosas y que seguro la mayoría hemos visto más de una vez, es la de Mankiewicz del año 1963, la famosa superproducción CLEOPATRA, protagonizada por Elizabeth Taylor y con Richard Burton en el papel de Marco Antonio.



A Cleopatra se le ha atribuido una belleza excepcional, sin embargo, grabados y dibujos hallados dan testimonio de que su encanto emanaba de su personalidad más que en la belleza de su aspecto físico.


Según los expertos y las informaciones más fiables, el atractivo de esta reina radicaba en su cultura, en su cuidada presencia, los modales seductores, su voz dulce y agradable, y no tanto en su belleza física. 


Por tanto, una vez más se demuestra que la belleza está en el interior y que si miras con los ojos de corazón verás la belleza del alma.
Porque la belleza, siempre está, en los ojos que nos miran.

Myriam Cobos