miércoles, 16 de noviembre de 2016

HACEMOS SIN HACER Y TODO ESTÁ HECHO




Un libro muy especial, escrito por Myriam Cobos y María Luisa Sánchez, un libro canalizado que muestra la relación más humana entre Jesús y María Magdalena (Myriam de Magdala), que unieron sus vidas para dar al mundo un mensaje de verdadero Amor.

Este libro te sorprenderá, pues está escrito en verso y en prosa mezclándose en un diálogo entre los dos protagonistas, y también te sorprenderá por su temática y su particular visión de esta particular relación.

El subtítulo de este libro es:
Mi mundo es el amor y el amor, eres tú.


Myriam Cobos

sábado, 5 de noviembre de 2016

LOS FENICIOS


Desde siempre me han interesado los Fenicios, no sé realmente el por qué, pues como algunos dicen eran un pueblo poco de fiar, pues eran sobre todo comerciantes y como todo lo relacionado con el comercio se le presupone el engaño, la avaricia o la poca sensibilidad, pero, a pesar de todo, los fenicios me caen bien...
Los Fenicios fueron una civilización que se extendieron a lo largo del Mediterráneo, que llegaron hasta la antigua Tartesos (Península Ibérica) y que dejaron vestigios de su cultura, arte, agricultura, artesanía,  etc.

Fenicia era una población que existía desde principios del III milenio a.C. se extendía sobre una estrecha franja costera desde el Monte Carmelo hasta Ugarit.

El terreno era muy montañoso, por lo que no podían tener mucha agricultura, sin embargo tenían la salida al mar inmenso que les proporcionaría todo el poder y los materiales que necesitaban, por tanto el pueblo Fenicio  ha sido con diferencia, uno de los pueblos marítimos más importantes de la Historia.
Sus vecinos eran Acre, Tiro, Sidón y Biblos, Arados y Ugarit, entre otras.

Cuando los Asirios empezaron a tener mayor relevancia, a tener el poder, comenzaron a colonizar los pueblos colindantes, entre los que se encontraba Fenicia.


Los asirios pedían a estos pueblos materiales y productos agrícolas en cantidades ingentes, les presionaban para que les tributasen productos en tal cantidad que pueblos como el fenicio no tenía, por lo tanto, qué hicieron? Comenzar a expandirse por el Mediterraneo, instalándose en diferentes enclaves, colonizando diferentes pueblos que les podían proveer de esos materiales tan necesarios.




Contactaron con Siria, Caaán, Egipto, Mesopotamia, Asia menor, Colonizando todo el norte de África y llegando hasta la Península Ibérica, a la zona de Cádiz, Málaga, Sevilla, Extremadura y lo que es hoy el sur de Portugal, lugares todos donde se han encontrado numerosos restos y yacimientos que constatan el paso de esta importante cultura por ellos. En la Península Ibérica encontraron a otro pueblo aguerrido, con una sólida cultura, artesanía y costumbres, que fue el pueblo Tarteso, este pueblo aceptó en cierta manera todo lo que venía de fuera y comerció con los fenicios en un principio y convivió con ellos más tarde llegándose a mezclar en casi todas las poblaciones del sur de la Península Ibérica.



Con el movimiento de los Fenicios por todo el Mediterraneo, siendo su principal actividad el comercio, surge el intercambio con monedas, esas monedas se convierten en la imagen de identidad de cada pueblo, no solo es un trozo de metal con determinado valor, sino que se convierte en una "propaganda" de cada pueblo, estampan en cada moneda imágenes que circularán como muestra del poder en la actividad que tenía cada pueblo, así como mostraban en ellas dioses, figuras mitológicas, reyes, etc. desde lo más poderoso, hasta las cosas más cotidianas de la vida de ese pueblo.
Los fenicios en ese sentido fueron pioneros, ya que tenían que portar monedas para sus intercambios e hicieron un buen uso de ellas, como buenos comerciantes que eran.



En esta moneda observamos un barco fenicio, surcando el mar, con la protección de una criatura mitológica, lo que hace que quienes vean esta moneda sepan que los Fenicios son un pueblo poderoso y no solo eso, sino que son los dueños del mar. Dejan clara su supremacía, ya que cuentan con la protección divina, y ciertamente, los fenicios fueron los reyes del mar Mediterraneo durante mucho tiempo.



La ciudad más importante que los fenicios fundaron, fue CARTAGO. Hay mucha controversia en su año de fundación, pero aproximadamente dice la leyenda que fue fundada por la princesa Dido hacia el año 814 a.C. y de la cual haré otra entrada independiente en el blog, pues merece, como tantas mujeres olvidadas de la historia, un sentido homenaje.



Cartago fue una gran ciudad, una próspera República, lugar de encuentro de todos los pueblos del Mediterraneo, lo que la hizo ser el centro comercial, cultural y artístico de la época.
Según cuentan, durante su apogeo, llegó a tener hasta 400.000 habitantes, con edificios de más de siete pisos de altura, y también un sistema público de alcantarillado.



Más tarde fue conquistada y aprovechada por los romanos, que se convertiría en la capital de la provincia romana de África.
En cuanto al Arte, los fenicios fueron tomando todas las formas artísticas de los diferentes pueblos por donde pasaban y con los que tenían relación, uno de los más importantes fue Egipto.



En el arte fenicio está constantemente presente el arte egipcio, incluso tanto que a veces es difícil de diferenciar.
Realizan sarcófagos a la manera egipcia, utilizan deidades y dibujos propios de la cultura egipcia.



Utilizan los escarabeos como regalos e intercambios cuando querían contactar con otros pueblos, para que a cambio, les proveyesen de suministros agrícolas o diferentes materiales, como maderas, que tanto necesitaban los Fenicios.



Pero si hay algo, por lo que la Historia les ha condenado, es sin duda por la creencia de que los fenicios hacían sacrificios de niños para pedir favores a los dioses.
Esto se ha sabido gracias a unos yacimientos encontrados llamados TOFET. Estos tofet eran cementerios donde eran enterrados niños, que se supone, porque en esto hay mucha controversia, que procedían de sacrificios.
El Tofet más importante se encuentra en Cartago y es también llamado: el tofet de Salambó, dedicado a las deidades fenicias Tanit y Baal.




Como no todo iba a ser malo, romperemos una lanza a favor de los fenicios, ya que, fueron también los creadores del alfabeto, que luego tomaron los griegos atribuyéndolo como suyo.

En definitiva, el pueblo fenicio fue un gran impulso para la civilización, comenzó una apertura que hasta hoy en día continua, que es la exploración de nuevos territorios y la integración de todas las culturas, los fenicios no restaban, sino que sumaban. 
Fueron unos grandes transmisores de la cultura y de las técnicas de navegación, así como de transacciones comerciales y creación de nuevos proyectos.



No quiero dejar de comentar el papel de la mujer en los pueblos fenicios, aunque existe poca información al respecto, la que ha llegado a través de unos textos de Ugarit, nos informan, de que la mujer, estaba bien considerada y jugaba un papel importante, no solo en la familia, sino también en las actividades culturales y comerciales de la vida fenicia.
Incluso, esos mismos textos señalan, que las mujeres tenían un lugar importante  en la religión, la política y el comercio de la ciudad.

Esto se puede comprobar también, por el estudio de muchas expresiones artísticas y de yacimientos, en las que aparece como parte principal la presencia de diosas, reinas y mujeres comerciantes.

Myriam Cobos

lunes, 22 de agosto de 2016

CASA-MUSEO SOROLLA MADRID


JOAQUÍN SOROLLA
Joaquín Sorolla Bastida nació en Valencia en el año 1863 y murió en Cercedilla (Madrid) en 1923. Aunque siempre llevó con él la luz del Mediterráneo y plasmó paisajes costumbristas sobre todo relacionados con el mar y con la Albufera valenciana.

Fue uno de los pintores españoles más reconocidos del siglo XIX.
Quedó huérfano tan solo con dos años y fue adoptado por sus tíos.

En su juventud comenzó los estudios de pintura con el maestro Francisco Pradilla y pronto comenzó a presentar sus obras a concurso, haciéndose cada vez más conocido y valorado.

Estudió a fondo la obra del gran pintor Velázquez que generó una gran influencia en alguna de sus obras de aquella época y durante el resto de su vida artística.


                                 Un retrato de Velázquez preside la entrada de la casa

En 1909 encarga la construcción de la casa, que ahora es su museo, en Madrid, al arquitecto Enrique Repullés y Vargas, trasladándose en 1911 con toda su familia a vivir en ella. 
La casa está situada en la calle General Martinez Campos 37 de Madrid. Una zona donde la clase alta del s. XIX y principios del s.XX construía sus palacetes.


El estilo de la casa es bastante ecléctico y fue dictado expresamente al constructor por el mismo Sorolla que intervino en el diseño y en todos los detalles, tanto internos como externos.


Diseñó amplios estudios con mucha luz para su trabajo, una zona doméstica lujosa y elegante, otra zona doméstica más privada y muchos espacios diferentes tanto en el interior como en el exterior.


Existen en ella diferentes ambientes, rincones luminosos que invitan a la relajación y la reflexión.



También partes que invitan a la conversación y la tertulia.

Otros rincones más ocultos de la luz y con gran simbolismo.




Especial mención merece su jardín, inspirado en la Alhambra de Granada y los patios andaluces. También con una inspiración clásica, abundan las columnas y las figuras de corte griego.







En toda la casa hay una gran influencia de sus orígenes valencianos y en la parte trasera, donde se encuentran las cocinas, podemos observar una gran muestra de cerámica valenciana, así como un patio interior luminoso y con una fuente en su centro.






A Sorolla se le ha etiquetado como Impresionista y Luminista, de hecho ha sido llamado y reconocido como "El pintor de la luz", la luz en el sentido de luminosidad y en el sentido de "iluminado".

En mi opinión y en la de muchos expertos, ha sabido plasmar como ningún otro, la luz del Mediterráneo, la alegría de su mar y la belleza de sus paisajes. 
Toda esta influencia se encuentra en esta preciosa casa-museo, no solo es la belleza de sus formas y de su decoración, sino también las sensaciones que se perciben al recorrerla.


                                      Detalle del ventanal del salón de entrada, la parte más pública de la casa.




                Detalle visto desde arriba de la escalera de madera que conecta la parte inferior de la casa que  posee dos alturas,con la parte superior convertida en sala de exposición de sus obras.

                                El gran comedor en mármol y lleno de belleza nos traslada hasta el Renacimiento y la Grecia Clásica.


Sorolla obtiene numerosos premios y condecoraciones en vida, esto le proporciona una posición social muy elevada y respetada, se relaciona con la clase más alta e intelectual del momento.

No es del todo conocido, pero si hay ciertos artículos que lo mencionan y después de visitar su casa, estoy totalmente convencida, de que Sorolla fue iniciado en masonería, hay detalles muy claros de que Sorolla era un iniciado, no solo en su casa, sino también en su obra.

Si se recorre la casa-museo con los ojos bien abiertos y despiertos se pueden encontrar detalles muy interesantes y mucho simbolismo.

     Dos columnas salomónicas presiden la entrada a las estancias privadas.

                            Diversas obras recopiladas por el pintor hacen referencias simbólicas



La gran sala de color naranja contiene numerosas obras de arte, tanto del pintor como otras recopiladas por él, contiene muchos de sus cuadros más famosos, así como los pinceles que utilizó y un gran diván cubierto donde pasaba horas meditando y relajándose junto a su mujer Clotilde.








La parte superior de la casa-museo está compuesta por tres estancias que forman una exposición de temática paisajistica del autor, recogiéndose obras de su etapa verde, obras de ciudades como: Toledo, Granada...paisajes de la sierra madrileña, así como valencianos.
                                               Toledo

Granada

                                                              Barca en la Albufera

Llegados a este punto, ya os habréis imaginado que Sorolla es uno de mis pintores favoritos, ya lo era mucho antes de conocer su casa y museo, pero después de haberlo recorrido con detenimiento y parándome en cada detalle, sintiendo su energía y conectando con la psicología y alma del pintor, aún lo es más si cabe. 
Algo que me ha gustado de este museo es la colección de bargueños repartidos por todas las estancias, de los cuales soy una enamorada y los he disfrutado muchísimo.


También hay piezas que parecieran estar fuera de lugar, pero que con solo su presencia muestran un encanto especial que causan emoción en el visitante, sobre todo si la sensibilidad, y la pasión por el arte y la historia, forman parte de ti.


Desde aquí recomiendo a todos la visita, pues es un viaje en el tiempo, es una experiencia casi mística si vas bien "despierto", sin prisas...entra dispuesto no sólo a ver, sino a sentir...a introducirte en sus cuadros, a emocionarte con las bellas piezas de arte y a pasear por ese hermoso mar Mediterráneo, sin salir del centro de Madrid. 


Myriam Cobos
Fotografías propiedad de Myriam Cobos