martes, 4 de agosto de 2015

DOÑA URRACA

Mucho se ha escrito sobre esta reina, singular y poderosa mujer, pero mi curiosidad por ella parte desde mi más tierna infancia, y como ya sabréis los seguidores de mi blog, cada entrada tanto de lugares como personajes, están siempre vinculados de alguna manera u otra conmigo.


Mi abuela sentía casi veneración por Doña Urraca, siendo mi abuela originaria de un pueblo de Zamora, la vida o mejor dicho las trágicas circustancias la llevaron a vivir una temporada entre Zamora y Salamanca, circustancia, que contaré para que los lectores del blog no queden con la intriga, y también porque fue gracias a ello, por lo que yo tuve conocimiento de esta reina desde siempre.

Cuando mi abuela tenía unos ocho años, se habían reunido todos los niños en la plaza del pueblo, habían realizado unas banderas con palos y telas, cada cual portaba la suya, decidieron afilar los palos para ver cual conseguía tener más punta, cuando los tuvieron afilados y las banderas hechas, formaron un corro, y a la de tres, todos a una, izaron las banderas a ver quien llegaba más alto...con tan mala fortuna que uno de los palos se fue a clavar en el ojo de mi abuela...

Quedó sin vista, ciega completamente, el nervio óptico estaba dañado. Su madre decidió llevarla a Salamanca donde estaba la Universidad, como último recurso, ya que nadie le daba esperanzas de que pudiera recuperar la vista. Hacia allá se trasladaron viajando día y noche montadas en un carro, hasta que por fin la pudieron ver los doctores en Salamanca. 
Comenzaron con ella un tratamiento, y la niña, poco a poco, fue recuperando la vista, tanto es así que la recuperó totalmente y como le dijeron allí mismo, no tendría ni siquiera que utilizar gafas hasta aproximadamente los cincuenta años, cosa que tal cual sucedió.

Y os preguntaréis a estas alturas, qué tiene que ver esto con Doña Urraca, pues el caso es que mientras mi abuela vivía en esa soledad, lejos de su hogar, me contaba que todas las tardes se sentaba en una plaza, en el banco según ella decía, donde se sentaba Doña Urraca, parece que hubo una conexión entre ellas, mi abuela siempre estuvo convencida de que su milagrosa curación fue en parte por la intervención de Doña Urraca, desde entonces le tuvo gran veneración y respeto, como si de una santa se tratase. 


               LA REINA DOÑA URRACA


Doña Urraca I de León, nació en León el 24 de junio de 1081, fue reina de León y de Castilla entre 1109 y 1126. Hija y sucesora de Alfonso VI y de la reina Constanza de Borgoña.

Sus abuelos paternos eran Fernando I, rey de León y conde de Castilla, y su esposa Sancha de León, hija de Alfonso V, y sus abuelos maternos el duque Roberto I de Borgoña y su esposa Hélie de Samur.

Urraca fue la primera hija del rey Alfonso VI de León, el nacimiento de su hermano Sancho en 1093 la apartó de la línea sucesoria al trono de su padre.

En 1095, Urraca contrajo matrimonio con Raimundo de Borgoña, un noble francés que llegó a León tras la Batalla de Sagrajas. respondiendo al llamamiento que Alfonso VI realizó a la cristiandad europea. con la intención de organizar una cruzada contra los almorávides.


Alfonso VI dividió Galicia en dos: el Reino de Galicia que fue concedido a Urraca y Raimundo, y el condado Portucalense,  que correspondió como dote a la otra hermana Teresa y Enrique, y que con el tiempo daría lugar al reino independiente de Portugal.

En 1108 falleció su hermano Sancho en la batalla de Uclés, por tanto esto convierte a Urraca, que había enviudado un año antes, en la candidata para suceder a su padre, quien reúne en Toledo a los nobles del reino y les comunica el hecho, hasta entonces insólito, de que ella es la elegida para sucederle.

Los nobles aceptan pero exigen que Urraca contraiga un nuevo matrimonio, sin por supuesto, contar con la voluntad de ésta.
Surgen varios candidatos pero su padre Alfonso VI decide casarla con el rey aragonés Alfonso el Batallador. 

El matrimonio se celebra en 1109 en el castillo de Monzón de Campos. Este matrimonio se inicia con la oposición de distintas facciones políticas contrarias a la unión por motivaciones muy distintas. Una primera facción estaba formada por el clero francés, que se había visto muy reforzado gracias al origen borgoñés del primer marido de Urraca y que temía perder sus privilegios.

Una segunda facción tenía su centro en Galicia, y su rechazo a la unión entre Urraca y Alfonso venía motivado por la pérdida de los derechos al trono castellano-leonés del hijo de Urraca, Alfonso Raimúndez. 

Por estas tensiones firmaron un pacto según el cual los cónyuges se otorgaban recíprocamente potestad soberana en el reino del otro, declaraban heredero de ambos al hijo que pudieran engendrar, y que si de la unión entre ambos no naciera heredero alguno, cada cónyuge sucedería al otro en caso de muerte de alguno de ellos. 

Un tercer grupo opositor al matrimonio real inició un movimiento contra los monarcas reclamando los derechos hereditarios del infante Alfonso, por lo que el conde de Traba inicia desde Galicia el primer movimiento agresivo contra los monarcas cuando reclamó los derechos hereditarios del infante Alfonso. 
En respuesta a la rebelión gallega, Alfonso el Batallador se dirigió al frente de su ejército hacia Galicia y, en 1110, restableció el orden en el condado rebelde al vencer a las tropas gallegas en el castillo de Monterroso.

La rebelión gallega contra el poder real fue sólo el comienzo de una serie de conflictos políticos y bélicos que, los caracteres opuestos de Urraca y Alfonso y su antipatía mutua,  van a sumir a los reinos hispánicos en una continua guerra civil.

El clero también trabaja activamente para lograr la anulación eclesiástica del matrimonio argumentando ante el papa Pascual II, que el mismo, era incestuoso debido a la consanguinidad de los esposos (ambos eran biznietos de Sancho Garcés III de Pamplona). 
El pontífice amenaza con la excomunión de los monarcas si éstos no anulan el matrimonio.  Surge por todo esto un odio entre los esposos hasta que Urraca decide alejarse de Alfonso y se refugia en el monasterio de Sahagún.

Alfonso I recibe noticias de que el arzobispo de Toledo está maniobrando para obtener la nulidad matrimonial, lo que junto a los rumores de que la reina mantiene una relación amorosa con el conde Gómez González, que nunca se pudo comprobar, pero que desde mi punto de vista no sería nada extraño, pues con el panorama que tenía hubiera sido lo mejor para ella, tener a alguien, en quien por lo menos, pudiese confiar. Esto hace que Alfonso decida encarcelar a Urraca en la fortaleza de El Castellar y dirija su ejército contra todas aquellas plazas castellanas que se habían posicionado a favor de Urraca. 

La invasión de Alfonso en Toledo, cuya cesión pretendían Teresa y Enrique, hizo que Enrique intentase un pacto con Urraca, pero la animadversión que se tenían las hermanastras hizo que finalmente Urraca se reconciliase con su marido Alfonso, obligando a los condes de Portugal a retirarse a sus dominios.

La reconciliación matrimonial vuelve a quebrarse cuando Urraca se entrevista con la nobleza gallega y acepta que su hijo Alfonso sea proclamado rey de Galicia. 

Basándose en los argumentos que utilizaron los que desde un primer momento los querían declarar nulo su matrimonio, Alfonso decide repudiar a Urraca, hecho que se hizo efectivo en un concilio que se celebró en Palencia en 1114.


En 1117, Urraca I fue cercada en el Castillo de Sobroso por los partidarios de su hijo y su hermana Teresa de León, pero consiguió escapar y volver a Santiago de Compostela.


Más adelante Urraca consolidó la relación con los partidarios de su hijo firmando el Pacto del Tambre. Sin embargo, la paz sólo duró hasta 1120 cuando se enfrentó de nuevo al conde de Traba.


Los últimos años del reinado de Urraca son poco conocidos por la falta de documentos, se sabe que no cesó la guerra civil hasta su muerte en el año 1126, ocurrida en el castillo de Saldaña. 

Se dice que: "... nunca perdonó a su mismo honor ni hizo diferencia de los maridos a los adúlteros, pensó en casar con ella, y poníase muy delante en los negocios de todo el reino, presumiendo de mandar y vedar como absoluto señor".

Una mujer como vemos decidida, atacada no solo desde fuera, sino desde dentro, el mayor enemigo lo tenía en casa, esta mujer luchó con tanta valentía como cualquier rey, sin embargo, la Historia, como siempre ha ocurrido con las mujeres, no le ha hecho justicia, sirva este artículo para expresar toda mi admiración y respeto a esta gran mujer de la historia de España.
No sin razón fue apodada como Urraca "la Temeraria".


Murió a los 45 años del parto de su tercer hijo. Después de su defunción en la localidad de Saldaña, el cadáver de la reina Urraca fue llevado hasta la ciudad de León, donde recibió sepultura en el Panteón de Reyes de San Isidoro de León, recuperando así la tradición de los reyes de León de sepultarse allí.


           EL CÁLIZ DE DOÑA URRACA

Doña Urraca,  ha sido últimamente más reconocida, por su relación con un cáliz guardado con mucho esmero en la Basílica de San Isidoro de León, donde ella misma está enterrada, llamado el cáliz de Doña Urraca.

Se inicia con una investigación por el hallazgo de unos pergaminos del s. XIV en Egipto, que sitúa presuntamente el Santo Grial (o más bien la copa donde bebió Jesús en la Ültima Cena), en la basílica de San Isidoro de León.

El hallazgo de estos documentos aseguran que la tipología del cáliz de doña Urraca es del tipo de cerámica de Qumram, utilizada en Palestina en la época de Jesús.

Se cree o se argumenta que la Copa en la que bebió Jesús es la parte superior del cáliz, que está formada por dos mitades de cerámica unidad en el centro por una "manzana" mandada fabricar por la misma Doña Urraca, quien la cubrió con sus propias joyas, haciendo así un hermoso cáliz. Si fue o no la copa de Jesús, está aún por investigar, o quizás nunca lo lleguemos a saber, pero como posibilidades, es uno de los que más tiene en el mundo.





Como ya hemos visto la figura de Doña Urraca es realmente
apasionante, su fortaleza,carácter, inteligencia, luchando no
solo en las guerras tanto externas como internas, sino
también luchando contra el machismo al ser mujer y
ostentar un puesto de poder.

Siempre fue atacada, pero ella nunca se dejó vencer en
ninguno de los sentidos.

La incógnita de cómo llegó el cáliz hasta ella, etc. ha reabierto el interés por ella.

Desde aquí mi pequeño homenaje a esta mujer que desde
siempre llamó mi atención y de una manera u otra, estuvo
presente en mi familia.

Abuela, también este artículo va por tí.
Gracias a tod@s por leerme.

Myriam Cobos






martes, 23 de junio de 2015

ELOÍSA Y ABELARDO


La leyenda de los amantes Eloísa y Abelardo es una de las más bonitas y apasionadas que existen, su amor ha traspasado el tiempo y ha llegado hasta nuestros días, siendo un ejemplo del amor del alma.



Eloísa nació el París en el año 1101 y falleció en el monasterio del Paráclito sobre 1163.
Era una joven bella y sobre todo destacaba en ella su intelecto, se dice que dominaba las ciencias literarias con gran maestría. Al mismo tiempo Abelardo era gran poeta lírico y genial músico, sus composiciones se hicieron famosas aún antes de conocer a Eloísa.



Eloísa era discípula y sobrina del canónigo Fulberto, que la tutelaba, y viendo éste la gran capacidad intelectual de la niña y por su gran amor hacia ella, (se cree incluso que podría ser su padre)….se había convertido en su tutor y mentor, intentando darle a Eloísa la mejor educación posible, por ello cuando ésta contaba con 17 años, Fulberto hizo llamar a Pedro Abelardo, gran filósofo, para confiarle la educación filosófica de Eloísa.

Abelardo quedó fascinado por la belleza y además por la inteligencia de la jóven, compartían debates, poemas, canciones…eran las dos caras de una misma moneda…así que Abelardo, irremediablemente, se enamoró perdidamente de ella, y escribió hasta una epístola a uno de sus amigos que decía así:
“Inflamado de amor, busqué ocasión de acercarme a Eloísa y en consecuencia, tracé mi plan”.

Abelardo declara también en otro de sus escritos que: “Convivieron bajo un mismo techo, para llegar luego a convivir bajo una sola alma”.

Eloísa se enamoró también perdidamente de él de la misma manera, viviendo una historia de amor apasionante a espaldas de su tío Fulberto, hasta que Eloísa quedó embarazada y evidentemente ya no podían seguir engañando a Fulberto.

Abelardo decidió raptarla y llevarla a Bretaña a casa de su hermana, donde Eloísa dio a luz a un niño al que pusieron por nombre Astrolabio, y después  se casaron en secreto, aunque Eloísa no quería, dando razones. Argumentaba, en sus propias palabras, que una vida en común como matrimonio, podría acabar con su amor, que sin embargo se mantendría vivo si los encuentros se hicieran a intervalos haciendo sus gozos más henchidos y agradables. Esto era algo muy extraño sobre todo en una mujer de su época, pero Eloísa era una mujer muy adelantada en todos los sentidos. 

Abelardo, por su parte, pensaba que si se supiera lo de su casamiento podría perjudicar a su carrera, que estaba en pleno auge, aunque pese a todo, al final, se casaron en el más absoluto secreto.

Aunque no pudieron evitar que todo esto llegara a conocimiento del celoso Fulberto, éste enloqueció y tramó su venganza.
Abelardo dejó a Eloísa en Bretaña y regresó a París para seguir con sus debates y su famoso enfrentamiento con San Bernardo, con quien debatía filosóficamente. Siguió teniendo encuentros con ella tal y como Eloísa argumentaba, y estos eran cada vez más apasionados.
Fulberto, totalmente ofuscado y lleno de celos, aprovechó de nuevo la estancia de Abelardo en París para ejecutar esa venganza.
Mandó castrar a Abelardo una noche mientras éste dormía, y así se realizó, tal como el mismo Abelardo comenta en uno de sus escritos:
“Me castigaron con cruelísima y vergonzosísima venganza que recibió el mundo con estupor, amputándome aquellas partes de mi cuerpo con las que yo había cometido lo que ellos lloraban”.

Después de esta horrible venganza Eloísa tomó los hábitos en el convento de Argenteuil y Abelardo ingresó en el convento de Saint-Denís, aunque Abelardo abandonó más tarde éste para dedicarse nuevamente a la enseñanza y al debate filosófico, aumentando su fama y la cantidad de seguidores.
Comenzaron en ese momento a escribirse cartas del más puro amor y pasión, cartas que se recogen en su obra “Cartas a Abelardo”.

Cartas que se intercambiaban, incluso Abelardo llegó a decir que agradecía la crueldad de Fulberto, pues le había hecho tener unos deseos más violentos, ya que no podía satisfacerlos, y no podía dejar de amarla, reconociendo que su pasión por ella era ahora aún más fuerte.

No volvieron a vivir juntos. Abelardo murió en 1142, y fue enterrado primeramente en la iglesia de San Marcelo, pero Eloísa desesperada pidió que trasladaran sus restos al convento de Paracleto, tal como Abelardo deseaba, veneró sus restos con pasión hasta que veinte años después ella misma también falleció.



Cuenta la leyenda, que cuando abrieron la tumba para depositar allí también los restos de Eloísa, Abelardo abrió los brazos quedando abrazados para siempre en la Eternidad.

Myriam Cobos

viernes, 22 de mayo de 2015

CATERINA SFORZA


Caterina Sforza nació en la ciudad de Milán en 1463 y falleció en Florencia en 1509.

Era hija ilegítima del duque de Milán, el cual como era habitual, tenía muchas amantes, pero lejos de abandonar su deber como padre, el duque educó a Caterina junto a sus demás hijos como una igual.
Caterina, una niña muy despierta desde pequeña, aprendió las intrigas palaciegas y el conocimiento en diferentes materias desde su más tierna infancia, bajo la supervisión de la madre del duque, la gran y poderosa Bianca María Visconti.

Con su abuela paterna, ya que ella siempre la consideró tal, mantuvo a lo largo de su vida una excelente relación.  Se cree que las dos son las figuras protagonistas del Tarot Visconti-Sforza, encargado realizar por las dos familias, y del que, tanto Bianca como Catalina, tenían amplios conocimientos.

A las dos les gustaba el esoterismo, el lujo, la música y todo lo que estuviese relacionado con el arte, además de ser mujeres aguerridas que defendían y luchaban por lo que amaban.

Caterina Sforza no dudó en defender hasta el final sus derechos, que estuvieron siempre en conflicto con el poder de Roma. Pero nada pudo frenar sus propósitos. 
Se cuenta que con tan solo veinte años y embarazada de siete meses, se apoderó del castillo de Sant Angelo de Roma (donde más tarde estuvo presa del papa Alejandro VI).


Posteriormente se enfrentó a los poderosos Médicis, negoció con el intrigante Maquiavelo y trabó amistad con Leonardo Da Vinci...se dice también, y a las obras me remito, que fue musa de Botticelli, por ejemplo sería inspiración para una de las tres gracias de cuadro La Primavera de Botticelli.

Conquistó ciudades estratégicas y resistió el asedio de un ejército muy superior, causando la admiración de sus contemporáneos. 
Desafió a César Borgia, el cual pasó de ser su enemigo a ser su amante, gracias a las habilidades seductoras de Caterina, se dice incluso, que eran almas gemelas, pues compartían muchas cosas más allá del mundo físico. 
Esta relación se convirtió en un torbellino para los dos, pero de la cual salieron fortalecidos, y por ello la historia siempre les recordará, como las dos caras de una misma moneda. Aunque no siempre estuvieron juntos, siempre se sintieron unidos.
 
Caterina Sforza fue una indomable guerrera, que no dudaba en encabezar a su ejército a la par que destacaba en belleza y feminidad, sus ansias de saber la convirtieron en una mujer adelantada a su tiempo. 
Tuvo gran fama de alquimista, escribió el primer tratado de belleza y sus enemigos la tacharon de hechicera.
Dedicaba horas y horas a probar experimentos con mezclas de substancias que, según ella, podían curar enfermedades, embellecían la piel…hacían crecer el cabello...blanqueaban los dientes...
Este particular recetario que ha llegado hasta nuestros días,  fue llamado Experimenti della excellentissima signora Caterina da Forlì. En él se encuentran 471 recetas que probaba ella misma y hacía probar a todas las mujeres de su confianza. Al final de cada receta escribía: et è provato, dejando evidencia de sus conocimientos científicos y de la experimentación que había adquirido.


Sus recetas han llegado hasta nuestros días ayudando a las mujeres a estar más bellas y deseables.

Tal era su famosa belleza, obtenida gracias a sus experimentos, que era musa constante para cuadros en los que aparecía la Virgen y quizás también retratada como María Magdalena, simbolizando la belleza, el amor, el conocimiento y la feminidad.


Murió en Florencia, ciudad amada por ella y en la que dejó huella. 
Caterina Sforza, una mujer que hizo historia y que, por el mero hecho de ser mujer, no ha tenido el reconocimiento que se merece y ha sido tachada de calificativos despectivos y menospreciada por los hombres que escribieron la historia y no consentían, que una mujer pudiese ser rival a su altura...sirva este pequeño artículo como homenaje, aunque sobre esta apasionante mujer, queda mucho aún por descubrir…

Myriam Cobos

miércoles, 11 de marzo de 2015

TAROT VISCONTI-SFORZA


El Tarot Visconti Sforza es una baraja de tarot que data del siglo XV.
Es uno de los más antiguos que se conocen, es incluso anterior al Tarot de Marsella.
Son cartas bellamente pintadas, hechas a mano, incluyen panes de oro en su decoración, es obra de un artista lombardo, que se cree que pertenecía a la Escuela de Francesco Zavattari.
El tarot fue encargado por Bianca María Visconti y Francesco Sforza, que por aquel entonces gobernaban Milán.

En él están retratados los duques Sforza(carta de los enamorados), 
 y las figuras femeninas están encarnadas por la propia Bianca María Visconti, 

y las de la mujer más jóven, por su querida nieta Caterina Sforza.

En todo el tarot se encuentran símbolos de las dos familias, es uno de los tarot más bellos que existen y que ha llegado hasta nuestros días como una de las obras importantes del Renacimiento.
 Adentrarse en él es volver a revivir una época de lujo, ocultismo, conocimiento y mucha, mucha belleza.
 
Myriam Cobos

domingo, 1 de febrero de 2015

PARQUE CUÑA VERDE DE VICÁLVARO (PARQUE AMÓN&ALOM)



Este es un parque, denominado periurbano, muy especial. 
Está situado en una transición entre las edificaciones de Vicálvaro y las autopistas periféricas M-40 y Radial 3, de Madrid. 


Se sitúa entre varias poblaciones entre los municipios de Vicálvaro, Las Rosas, Moratalaz y San Blas, podríamos decir que está situado en un cruce de caminos, en una "Tierra de Nadie". 
 Para acceder a él, desde el Barrio de Las Rosas, hay que atravesar dos puentes impresionantes, de una moderna construcción, muy espectaculares, parece que despegasen hacia el cielo y en medio de uno de ellos, se puede sentir cómo se mueve y cimbrea al paso de los vehículos que transitan por debajo a gran velocidad, la sensación al atravesarlos es de entrar en otra dimensión, que son unas puertas que te conducen a un mundo misterioso, en el que siempre encuentras cosas interesantes.

Son caminos que te van introduciendo cada vez más en un ambiente diferente, te trasladan desde el más ruidoso bullicio de la población y la transitada M-40 de Madrid, hasta un lugar aparentemente aislado donde pasear, observar, y relajarse.



Una vez atravesados los puentes, entramos en el parque: 

Tiene dos áreas bien diferenciadas, por lo que ha sido bautizado por mí como: "Parque Amón&Alóm" y así es conocido entre los míos. 



La parte de AMÓN:

Es la primera parte que encontramos después de atravesar los puentes, es la parte más abierta, con preciosas fuentes, un lago con canal y un río artificial, de donde surgen unos impresionantes juncos.


Posee una rosaleda, zonas para realizar ejercicios, zona infantil con columpios y un auditorio, que  está en el centro de las dos zonas, haciendo así una imaginaria separación de ambas.
La vegetación lo rodea, pero tímidamente, está asfaltado en diferentes tipos de baldosas y también tiene caminos de arena.
Posee unas fuentes grandes, preciosas, modernas y con mucho encanto, hay incluso quienes lanzan monedas a sus aguas pidiendo deseos. 
Son bonitas de ver por el día y más impresionantes aún por la noche.




La parte de ALOM


Es la parte más alejada de la entrada, esta zona tiene mucha más vegetación que asemeja un trocito de bosque. 

Los árboles son frondosos, el suelo es de césped y sus caminos arenosos y más estrechos.
 

La sensación es distinta, es mucho más cerrado que la parte Amón, y tiene un gran vigilante: Un cuervo, que te da la bienvenida cuando llegas. 



Sentarte en un banco a disfrutar de esa naturaleza es muy especial, pues sientes cómo los elementales te rodean y las personas más sensitivas pueden captar ese halo mágico. 

Desde este parque se divisa un cielo inmenso que es ideal de ver en todas las estaciones y diferentes climatologías.
 

Al fondo de la zona del parque Alom, hay unas canchas y un pequeño campo del futbol, donde familias enteras se reúnen cada domingo por la tarde para celebrar fiestas como por ejemplo el Nuevo Año Maya o la Virgen del Quinche, y partidos de futbol, siendo un lugar muy propicio para compartir y disfrutar.


Algo muy característico de este parque, en general, en las dos de sus partes, son las farolas que acompañan todo el recorrido, pasear por él de noche es casi mágico, ya que junto con el sonido de sus fuentes, hay un sonido especial de las farolas, que son de gas, y parecieran salidas de la mismísima película de Harry Potter.

Su auditorio es muy particular, está construido con la técnica de los antiguos anfiteatros, si te sitúas en el centro del mismo el sonido se acrecienta y parece que hablases o cantases por un megáfono.

Es un parque en el que siempre encuentras sorpresas, un lugar en ninguna parte, donde lo que más se siente, es el silencio, la tranquilidad, la calma…ya que no es frecuentado por mucha gente y del que sales siempre, con la sensación, de haber estado en un lugar fuera del espacio y el tiempo.
 Myriam Cobos
Fotografías de: Myriam Cobos